Dos encargos iguales pero con distinto resultado, porque no hay dos personas iguales.
Cuando nos piden que personalicemos un detalle, hacemos una serie de preguntas para acercarnos lo más posible a cada persona, en este caso nos encargaron dos abanicos, ambos eran para ser regalados a dos chicas cuya flor favorita es la rosa.Nosotros contando con la edad y personalidad de la homenajeada pusimos nuestro taller y creatividad en marcha.
El resultado este.
¿Qué os parecen?


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